Meet the Jaguars: Angélica Ortiz

Starting this January, Miss Angélica Ortiz steps into her new role as Student Affairs for Elementary School, bringing with her a strong background in education, psychology, and a deep commitment to students’ social and emotional growth.

Miss Angélica’s professional journey began in the classroom as a preschool teacher, an experience that sparked her interest in better supporting not only children, but also their families. “That experience led me to want to understand my students more deeply and find better ways to help them,” she shares. This motivation guided her to pursue a Master’s degree in Gestalt Child and Adolescent Psychotherapy, shaping her approach as an educational psychologist.

Before joining JFK, Miss Angélica worked for several years as both a preschool and elementary teacher. She also held leadership roles as Academic Coordinator for Preschool and Elementary, and later as Sports and Cultural Coordinator in Veracruz. JFK welcomed her as a Spanish co-teacher in Grade 4, where she found a strong sense of belonging within the community.

Reflecting on her experience as a co-teacher, she explains, “Being a co-teacher gave me the opportunity to support my students more closely, connect with them, and learn so much from my fellow teachers.” These experiences now serve as a foundation for her new responsibilities.

Her decision to take on the role of Student Affairs is rooted in a clear purpose: “My motivation is to accompany children in their social and emotional development,” she says. Certified in Positive Discipline, Miss Angélica views this approach not just as a strategy, but as a philosophy of life. “It’s about building relationships through emotional connection and respect, recognizing that everyone is valuable. Every moment with a child is an opportunity to teach this and give them tools to relate better to others.”

When working with students on reflecting about their choices and behavior, Miss Angélica describes her role as that of a guide. “I like to see myself as someone who walks with them, heart to heart, so they can truly enjoy their school and their friendships.”

Collaboration is also central to her work. She partners closely with teachers and families by listening to their needs, offering Positive Discipline tools, welcoming feedback, and providing support when it’s needed. This teamwork helps strengthen a positive and caring school climate.

What she enjoys most about working with Elementary students is simple yet powerful: conversation. “Talking with them and getting to know what they feel and think is a gift. When a child opens their world to you and allows you to influence them, it’s something truly special.”

Above all, Miss Angélica values the JFK community for its genuine dedication to children. “Everyone here truly wants the best for students. There’s an authentic interest in their well-being, and every day people give their best so children can have a beautiful childhood.”

As she begins this new chapter, her goal is clear: to continue strengthening a healthy and positive school environment by living out JFK’s values every day and recognizing each child’s unique strengths. “Those daily actions are what truly make a difference,” she affirms.


A partir de este enero, Miss Angélica Ortiz asume su nuevo rol como Student Affairs de Elementary School, aportando una sólida formación en educación y psicología, así como un profundo compromiso con el desarrollo social y emocional de los alumnos.

La trayectoria profesional de Miss Angélica comenzó en el aula como maestra de preescolar, una experiencia que despertó su interés por apoyar no solo a los niños, sino también a sus familias. “Esa experiencia me llevó a querer comprender más profundamente a mis alumnos y a encontrar mejores maneras de ayudarlos”, comparte. Esta motivación la impulsó a cursar una Maestría en Psicoterapia Infantil y Juvenil Gestalt, que ha marcado su enfoque como psicóloga educativa.

Antes de integrarse a JFK, Miss Angélica trabajó durante varios años como maestra de preescolar y primaria. También desempeñó cargos de liderazgo como Coordinadora Académica de Preescolar y Primaria, y posteriormente como Coordinadora Deportiva y Cultural en Veracruz. JFK le abrió las puertas como co-teacher de español en cuarto grado, etapa en la que encontró un fuerte sentido de pertenencia dentro de la comunidad.

Al reflexionar sobre su experiencia como co-teacher, explica: “Ser co-teacher me dio la oportunidad de apoyar más de cerca a mis alumnos, conectar con ellos y aprender muchísimo de mis compañeras maestras”. Estas vivencias hoy sirven como base para sus nuevas responsabilidades.

Su decisión de asumir el rol de Student Affairs tiene un propósito claro: “Mi motivación es poder acompañar a los niños en su desarrollo social y emocional”, señala. Certificada en Disciplina Positiva, Miss Angélica concibe este enfoque no solo como una estrategia, sino como una filosofía de vida. “Se trata de relacionarnos desde la conexión emocional y el respeto, reconociendo que todos somos valiosos. Cada momento con un niño es una oportunidad para enseñarle esto y darle herramientas para relacionarse mejor con los demás”.

Al trabajar con los alumnos en la reflexión sobre sus decisiones y su comportamiento, Miss Angélica describe su papel como el de una guía. “Me gusta verme como alguien que los acompaña de corazón a corazón, para que puedan disfrutar plenamente de su escuela y de sus amistades”.

La colaboración también es un eje central de su labor. Trabaja de la mano con maestros y familias, escuchando sus necesidades, ofreciendo herramientas basadas en Disciplina Positiva, recibiendo retroalimentación y brindando contención cuando se requiere. Este trabajo en equipo contribuye a fortalecer un clima escolar positivo y cercano.

Lo que más disfruta de trabajar con niños de Elementary es algo tan sencillo como poderoso: la conversación. “Platicar con ellos y conocer lo que sienten y piensan es un regalo. Cuando un niño te abre su mundo y te permite influir en él, es algo verdaderamente especial”.

Por encima de todo, Miss Angélica valora a la comunidad JFK por su genuina dedicación a los niños. “Todas las personas aquí están realmente comprometidas con hacer lo mejor para los alumnos. Hay un interés auténtico en su bienestar y cada día dan lo mejor de sí para que tengan una infancia bonita”.

Al iniciar esta nueva etapa, su objetivo es claro: seguir fortaleciendo un ambiente escolar sano y positivo, viviendo los valores de JFK en las acciones cotidianas y reconociendo las fortalezas de cada niño. “Son esas acciones diarias las que realmente marcan la diferencia”, afirma.